Financiación irregular: Otra línea roja que parece ya ha cruzado Pedro Sánchez


 

     No vayan ustedes a creer que esto de la financiación irregular -aquí podríamos parafrasear el título de aquella película de Manuel Gómez Pereira que se titulaba ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir Sexo? y preguntarnos ¿Por qué la llaman irregular cuando quieren decir ilegal?- pero vamos a lo que vamos, decía un poco más arriba que no vayan ustedes a creer que esto de la financiación irregular o ilegal, que por eso no vamos a discutir al menos hoy, le viene de nuevo al PSOE.

     A pesar de la millonada que se han gastado en intentar que se olvide el asunto y que cargue con el muerto el Partido Popular los que tenemos memoria recordamos perfectamente lo que se conoció como el “Caso Filesa” en el que a finales de los años noventa quedó acreditada la financiación irregular del PSOE nacional con más de 1.200 millones de las pesetas de entonces, utilizando para ello a unas empresas interpuestas, Filesa, Milesa y Time-Export, que se dedicaban al noble deporte de extorsionar a empresarios para recaudar fondos con los que financiar las campañas electorales del PSOE. Así que por mucho que les duela a los de Ferraz, los socialistas tienen el dudoso privilegio de ser el primer partido al que la Justicia trincó financiándose ilegalmente y eso conviene no olvidarlo. 

    Ahora en las numerosas investigaciones judiciales que acosan al PSOE aparecen una serie de hechos que apuntan a que el partido podría haber caído nuevamente en la tentación de financiarse a su libre albedrío y, ya puestos, pasarse la ley por el mismísimo arco del triunfo. Llama la atención que la mitad de los ministros del gobierno socialista, que no le deja pagar a los españoles más de mil euros en efectivo, hayan salido con una univocidad que acrecienta las sospechas alegando que eso de pagar en metálico no es delito, y no lo es, pero sin duda extraña y a algunos nos resulta inaceptable, además de muy sospechoso, que una organización política pague en metálico los gastos de sus cargos públicos.

    Dejando de lados las excusas del gobierno a mí lo que me parece obligado es preguntarse y, sobre todo, preguntarles de dónde sacan ese dinero en metálico. Porque llámenme desconfiado pero me parece que mucho les va a costar a los responsables de la contabilidad de Ferraz cuadrar los pagos efectuados en metálico con las extracciones de dinero de sus cuentas bancarias.

    Puedo pecar de desconfiado, pero al parecer la opinión pública piensa como yo. Una encuesta sobre este vidrioso asunto dice que el 70% de los españoles creen que el PSOE ha incurrido en financiación ilegal. 

    Cierto es que la risa va por barrios, lo de la polarización lo infecta todo, así que si nos molestamos en bucear en los datos de la encuesta comprobaremos que sólo el 7,1% de los votantes del partido socialista sospechan que su partido haya podido obtener fondos de manera irregular. En cambio el 100% de los encuestados de VOX, con una disciplina ejemplar, no hay lugar para los matices entre los de Abascal, creen que el PSOE está pringado hasta las cejas, mientras que entre los votantes peperos es el 94% de ellos los que apuestan por lo mismo y ya para rematar el 33% de los votantes de Sumar también se apuntan a que sus socios de gobierno se han financiado ilegalmente.

    Habrá zurdo que ante las noticias y las encuestas automáticamente se acoja al rollo ese de la fachosfera, el fango y las demás milongas progres, pero la realidad es muy tozuda y parece que la opinión popular, esa de cuyo apoyo presumen falazmente todos los días, no está con los de Ferraz  Por muy dignos que se pongan, las cifras son para preocupar: Sólo el 29,9 % de los españoles creen que el PSOE no se ha beneficiado de una financiación ilegal y si la confianza del pueblo no llega ni al treinta por ciento en un asunto tan delicado la cosa pinta mal tirando a peor.

    Me inclino por creer que el pueblo español está hartándose de tanta milonga ministerial y la mayoría no cree en la integridad del PSOE ni en la de sus dirigentes. 

     Muchos españoles recordamos lo de Filesa y sobre todo la sociedad española ya ha visto sabemos de qué pie cojea en asuntos de dinero la dirigencia sociata y aquí creo esta desconfianza la justifica el refrán que sostiene que de casta le viene al galgo. Y ya, puestos a "refranear" lo cierto es que cada vez que escucho a un político socialista presumiendo de honradez y transparencia se me viene irremediablemente a la mente aquello de dime de qué presumes y te diré de qué careces.

     Pintan bastos para los de Ferraz, la impunidad que suponían les iba a proteger ha desaparecido y los parches llegan tarde. Alguien se ha saltado una línea roja muy peligrosa y eso sí que va resultar muy difícil de tapar.

     Un problema para el PSOE, pero qué decir del que se le presenta al PNV o a Sumar que afirmaron solemnes que no iban a pasar por lo de la financiación ilegal. Estoy convencido que de confirmarse la financiación irregular los dos partidos seguirían apoyando a Sánchez a pesar de sus declaraciones y entonces veremos como hacen el ridículo buscando excusas.

     Dios los cría y ellos se juntan.

     Un abrazo y hasta pronto si Dios quiere.


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