Óscar Puente y la irracionalidad
Si hay algo
que caracterice a las manifestaciones públicas del ministro Óscar Puente, de
las privadas nada tengo que decir porque no las conozco, es su visceralidad.
Creo que propios y extraños, amigos y enemigos, progresistas y peperos,
populistas de derechas y de izquierdas, todos sin excepción estarán de acuerdo
conmigo en que una de las “virtudes” que adornan el peculiar carácter del
ministro es la visceralidad con la que acomete cualquier cuestión. Si hablamos
de la mendacidad, otra característica que en mi opinión le resulta de
aplicación, el acuerdo se esfumará, aunque a mí me parece que un tipo, Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, que es
capaz de afirmar con la que está cayendo en esta España de nuestros pecados,
que el tren vive el mejor momento de su historia” no creo que pueda molestarse si se le acusa
de mentir a boca llena.
Personalmente
me parece un individuo visceral, mendaz, mal educado, violento y un sectario de
primera categoría. Quizás les parezca una definición algo abrupta, no lo voy a negar,
pero es lo que pienso y no tengo motivo alguno para callarme.
El proemio
viene a cuento porque ayer viernes vi en la prensa unas manifestaciones de
Puente en las que atacaba con fervor, "el uso irracional" del coche
particular y me sentí inclinado a leer la noticia porque me pudo la curiosidad por
saber qué consideraba irracional el rey de la irracionalidad. Puente afirmaba
que hay que desincentivar el uso del coche particular por la vía de la
limitación o de la prohibición, porque está convencido que ofrecer un buen
servicio de transporte público no es suficiente.
Esas
declaraciones ocultan una verdad, el gobierno socialista pretende que lo
público es mejor que lo privado y está dispuesto a imponer esa idea a costa de
lo que haga falta. Por lo tanto hay que acabar con el uso del coche particular
y utilizar el transporte público, una solución ideológica a un problema que no
lo es. ¿O acaso pueda sostenerse la idea de que los miles de usuarios de los
trenes de cercanías de Madrid o Barcelona que han decidido utilizar su coche
para ir a trabajar ante el colapso del transporte público, lo hacen porque son
una pandilla de irracionales? Creo que no, por mucho que le duela al ministro, lo
han hecho porque no tienen otro remedio ante la incapacidad política incapaz de garantizarles un transporte público que funcione como es debido.
Óscar Puente
es un miembro distinguido de este gobierno que jamás es culpable de nada, la
culpa es siempre de los demás, y en este asunto, como en tantos otros, el ministro se
está sacudiendo las pulgas como puede. No es cierto que el tren viva la mejor
época de su historia y tampoco lo es, por señalar alguna de sus milongas, que
los habitantes de la periferia de una ciudad atraviesen el centro urbano para
ir a otro lugar de la periferia porque son una pandilla de irracionales, lo
hacen porque los políticos no construyeron en su momento una vía de
circunvalación que solucionara ese problema.
Como tampoco
es cierto que la oferta de transporte público no desincentive el uso del coche
particular. En todo caso es una media verdad, por lo tanto una mentira
agravada. Lo prueba la cantidad de ciudadanos que muy a su pesar porque que no
tienen otra opción atestan diariamente un transporte público, incómodo, sucio,
caro e impuntual para acudir a su lugar de trabajo. Si se utiliza el coche
privado es porque el transporte público no es una opción aceptable.
Diga el señor
ministro la verdad, los socialistas quieren terminar con el coche particular … el
de algunos, eso que quede claro. Hasta ahora las medidas adoptadas tienden
claramente a perjudicar a los ciudadanos con menor capacidad adquisitiva,
precisamente a los ciudadanos de esa clase social que Sánchez y sus acólitos
dicen proteger. Esa gente tendrá que utilizar el transporte público por bemoles
porque el encarecimiento brutal de la vivienda no les va a permitir comprar un
coche nuevo que son mucho más caros y que son los que van a poder circular por
las ciudades sin limitaciones.
Así que frente
la incapacidad política para solucionar el problema del transporte, Puente entiende
que la mejor solución es la prohibición. Del brutal colapso de RENFE, del desastre de
los trenes de alta velocidad, de la incapacidad de aprovechar la red ferroviaria para aminorar el transporte de mercancías por carretera que está cargándose las
autovías, de la insuficiencia de los transportes urbanos en la mayoría de
ciudades importantes de España, de todo eso nada de nada, él lo soluciona todo
con la tozuda negación del problema o en todo caso con el traslado de la
responsabilidad de ese problema a los ciudadanos y si eso no funciona con
la prohibición de los medios de transporte particulares.
¿Irracionales
los ciudadanos? Le dijo la sartén a la alcuza ¡quítate que me manchas!
Hasta pronto
si Dios quiere.
Un abrazo
Coda: Hace poco publiqué mi segunda novela que se titula Mar de pateras, por si les interesara su lectura aquí dejo un enlace que los llevará a la página en la que la podrán adquirir



Comentarios
Publicar un comentario