A modo de presentación
En ocasiones pienso que me gusta
complicarme la vida, tiene que ser eso porque no soy capaz de encontrarle otra
explicación a la decisión que he tomado esta mañana, cuando mientras me
preparaba el desayuno, sin aviso, ni reflexión previa, por sorpresa,
se me haya pasado por la cabeza crear un nuevo blog. Pero lo peor no es que haya
tenido la ocurrencia, lo realmente grave del asunto es que del pensamiento haya
pasado a la acción y aquí me tienen intentando escribir el primer post de este
blog.
Llevo una temporada
complicada, porque entre la novela que estoy intentando escribir que me
lleva por la calle de la amargura y el trabajo que me está dando definir la
trama de la tercera novela protagonizada por el guardiacivil Marc Rodríguez las
estoy pasando moradas, pero así es la vida, bueno rectifico, así es mi vida
¿ilógica? pues sí para que nos vamos a engañar.
Conforme a mis
particulares neuras, este proyecto no arrancó hasta que encontré un
título que me satisficiera. No fue fácil, porque no se me ocurría ninguno,
cuando por fin creí haber solucionado el problema resultó que Amurado a
estribor que era el título que me gustaba, no estaba
disponible, así que tuve que volver a rumiar y aunque necesité
bastante tiempo dándole vueltas al asunto, por fin se me ocurrió una
modificación de la idea primigenia y Por la amura de estribor fue
aceptado por Blogger.
¿Y qué quiero comentar en el blog? Pues si digo verdad
no lo tengo muy claro, así que he adoptado una solución que a mí me parece
ecléctica… y sobre todo facilona. No voy a limitarme, en principio escribiré
sobre lo que se me ocurra: Anécdotas cotidianas, noticias curiosas, asuntos
sociales o políticos, libros, música o cocina, de todo un poco y que Dios
reparta suerte, sobre todo a ustedes que son los sujetos pasivos del presente
blog
Una
vez que, en lugar de ocupar mi tiempo a desencallar el relato de El párroco
en su laberinto, hubiese gastado un par de horas en decidir el título y los
temas a tratar, tuve que resolver con qué tema iba a inaugurar el blog. Eso me
resultó muy sencillo, supongo que porque era una determinación que se caía de
madura y por eso estoy escribiendo un post que se titula A modo de
presentación, que también podría haberse llamado A modo de justificación,
porque al fin y a la postre en el texto que les estoy ofreciendo coexisten
tanto la presentación como la justificación sobre mi particular ocurrencia.
Me
queda por explicar a ustedes, mis presuntos lectores, lo de presuntos lo digo
porque vaya uno a saber si soy capaz de concitar el interés de alguien, el
nombre del blog. Está muy claro que lo de Por la amura de estribor es
una expresión vinculada al arte de la navegación, pero también tengo más que
claro cristalino que personalmente no tengo una especial relación con los
asuntos marítimos, a no ser que buceando en mi interior reconozca que me gustan
mucho las novelas sobre aventuras navales, pero no va por ahí la justificación de
mí decisión.
Entonces
¿a qué viene el dichoso título? Veamos, es público y notorio que lo de estribor
es el término que utilizan los navegantes para referirse al lado derecho de una
embarcación mirando de popa a proa y que la RAE lo contempla como sinónimo de
derecha y aquí aparece por fin el concepto que me interesaba señalar desde el
principio. Si he de definir mi pensamiento debo afirmar que soy un hombre de
derechas, no de centro-derecha, ni de extrema derecha, soy de derechas de toda
la vida y eso me parece que es muy importante señalarlo desde el comienzo para
que nadie se llame a engaño.
Adivino
una sonrisita entre los lectores que ya me conocen y que hayan llegado hasta
aquí, mi adscripción a la derecha económica, social y política es sobradamente
conocida por todos ellos, pero en mi optimismo he contemplado la posibilidad de
que me lea alguien que no me conozca y por de ahí la explicación.
Reza
un refrán que Las cosas claras y el chocolate espeso, pues por eso mi
aclaración. En este espacio voy a expresar mi opinión con honestidad, sin
eufemismos ni ambigüedades y creo que esa claridad de los principios es
importante porque vivimos unos tiempos revueltos en los que las ideologías han
sido sacrificadas al interés partidista y cuando digo partidista me refiero al
interés particular de los partidos políticos.
La
izquierda de este país ha abandonado su ideología. Si hablamos del PSOE, la
principal fuerza política que representaba hace ya algún tiempo a la izquierda
moderada, abandonó el marxismo cuando le convino, y creo que hizo bien, y ahora
ha abandonado la socialdemocracia para caer en el sanchismo que no es otra cosa
que un repugnante populismo de izquierdas, que huye de la verdad como lo hacen
los gatos escaldados hasta del agua fría.
Y
ahí están los partidos de la derecha, que también se apartan de la verdad y la
concreción, cuando creen que esa postura dubitativa les conviene: El PP
intentando ocupar más espacio en el espectro político, intenta ser de centro,
de derechas y socialdemócrata moderado a la vez y los de VOX siguen chapoteando
entusiasmados en su particular populismo de derechas.
Así que por eso advierto desde el comienzo cuál es mi pensamiento para que nadie se llame a engaño, me consta que no es una postura cómoda, porque aquello que dijo en sus tiempos Aristóteles de que "Platón es amigo, pero más amiga es la verdad", ha quedado en el olvido, sólo se defiende la verdad cuando los hechos que se relatan o manejan favorecen a la organización política del que se expresa o a los oscuros intereses del opinante.
Bueno
no quiero ponerme solemne porque quizás este blog simplemente sea una válvula
de escape de un individuo que, en ocasiones, necesita expresar su opinión
porque debo reconocer que soy de los que si no hablan, estallan.
Me
despido de ustedes, al menos de los que hasta aquí hayan llegado. Espero y
deseo que, a pesar de lo que he explicado y de mis limitaciones, si Dios quiere
podamos encontrarnos a menudo en este rincón.
Un
abrazo.


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